Cómo juegan los niños en Irán: fútbol, caballos y más
En Irán, el deporte es una parte importante de la vida, tanto para niños como para adultos. Ya sea en parques urbanos o en campos polvorientos de pueblos, los juegos unen a la gente. El deporte más querido y practicado por los niños iraníes es el fútbol, pero muchas otras actividades divertidas también forman parte de la vida diaria, especialmente en familias que pueden explorar más opciones.
Fútbol: el deporte favorito de Irán
El fútbol (llamado fútbol en la mayor parte del mundo) es el deporte número uno en Irán. Los niños lo juegan en todas partes: en escuelas, calles y campos. Es sencillo, divertido y dinámico. Las reglas son sencillas: dos equipos intentan marcar pateando el balón hacia la portería contraria, usando solo los pies. No se permite el uso de las manos, excepto del portero.
Aunque niñas y niños de todas las edades juegan al fútbol por diversión, los equipos profesionales están compuestos mayoritariamente por hombres. La selección nacional de fútbol de Irán también es muy popular y suele ser seguida con pasión por la afición.
Otras actividades tradicionales y modernas
En familias más adineradas, los niños pueden probar la equitación o unirse a clubes deportivos para disfrutar de actividades físicas más estructuradas. También se disfrutan de obras de teatro y juegos tradicionales, especialmente en eventos escolares y festivales comunitarios.
Sin embargo, al igual que en muchas partes del mundo, la tecnología está cambiando la forma en que los niños juegan. Ahora, más niños pasan tiempo en interiores con teléfonos, tabletas o televisores. Por eso, encontrar un equilibrio entre el tiempo frente a la pantalla y la diversión al aire libre es más importante que nunca.
Combinando lenguaje y movimiento
El juego físico también es una excelente manera de apoyar el aprendizaje del idioma. Cuando los niños aprenden persa, representar juegos o nombrar equipos deportivos en farsi ayuda a reforzar el vocabulario de forma divertida.
Programas como dinolingo Combina movimiento, sonido, imágenes y repetición para ayudar a niños de 2 a 14 años a aprender persa de forma natural. Ya sea que vean dibujos animados o jueguen a las parejas, el enfoque multisensorial los mantiene activos y entretenidos, ¡incluso en casa!